sábado, 18 de abril de 2015

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Hoy un equipo celebraba la consecución de un campeonato. Hoy un jugador de ese equipo lo celebraba insultando a sus rivales. Estaba exaltado. Poco Comprar sofa online pedía disculpas. Son cosas de la euforia. En realidad no ha pasado nada importante. Son chiquilladas.
(me permitís a partir de esta linea algo de ficción?)

Esa misma noche, un aficionado de ese equipo lo celebraba con sus amigos . Corrían litros de cerveza. Estaba fuera de sí de felicidad por su triunfo. Más tarde llegaba a su casa y no se daba cuenta de que su mujer estaba disgustada. Sin embargo, él quiso culminar su gran noche con ella. Pero ella no estaba para bromas y se negó. Y la noche acabó Comprar sofa online. A él se le fue la mano. Pero es que estaba muy exaltado y no fue consciente de lo que hacía.

En un barrio de la ciudad rival, una cuadrilla veía en un bar aquellas celebraciones. Al cambiar de un bar a otro pasaron por delante de una sucursal de un banco de la zona del equipo campeón y arremetieron contra su cristalera. Luego salieron corriendo mientras sonaba la alarma. No fue tan grave, solo rompieron una luna. Pero es que estaban furiosos por ver a sus rivales celebrando algo que pudo ser suyo. Además, los habían insultado.

En otro lugar, en las afueras, un grupo de jovenes se cruzaba con dos inmigrantes. Alguien comentó: "Mira, estos són como ese bocazas"

Y aquellos dos pagaron los platos rotos. No fue tan grave como otras veces. Esta vez no hubo fracturas, solo contusiones y algo de sangre, poca cosa.
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A la mañana siguiente una mujer trataba de disimular con maquillaje algunas marcas en su cara. El director de una sucursal bancaria de un barrio se peleaba con la compañia de seguros mientras metía prisa a los cristaleros. Dos inmigrantes no aguantaban de pie en la cola para regularizar sus papeles, habían pasado la noche en urgencias sin dormir y les dolía todo el cuerpo.

Esa misma mañana, un jugador de futbol estaba siendo maquillado para rodar un spot publicitario. Su cara estaba feliz, era un triunfador y estaba rodeado de las mejores maquilladoras de la ciudad. Luego pasaría por su banco para negociar la compra de su nuevo chalet en la mejor zona de la costa. Por la tarde, en la sede del club, renovaría su millonario contrato que ahora se mejoraría más aún. Y después, en las instalaciones deportivas, para recuperarse de la fiesta, nada mejor que un masaje y un baño.

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